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A lo largo de nuestra historia muchos hombres y mujeres valientes han luchado y entregado su vida por defender y recuperar la Dignidad de nuestra patria, dignidad que muchas veces se vio pisoteada y robada por intervenciones extrajeras y aprobadas por los Malos hijos de Nicaragua los cuales vendieron y entregaron nuestra soberanía y dignidad por sus ambiciones personales y económicas, los cuales a lo largo de nuestra historia llevan los mismos nombres y apellidos, estos quienes por unos cuantos dólares venden, entregan y pisotean la Dignidad de todo un pueblo. Recordemos los entreguistas y vende patria tienen y tendrán siempre los mismos apellidos. A todos nuestros héroes que entregaron su vida por este país les decimos que seguimos luchando por nuestra preciada Dignidad. Todos esos años de luchas, de sufrimiento por ofrecernos y regresarnos nuestra patria no fueron en vano. Aquí estamos los que aun seguimos creyendo y luchando por nuestro pueblo, por defender nuestra patria de los Malos hijos de Nicaragua. A poco tiempo de celebrarse las elecciones en nuestro país compañeros los exhorto a todos a que nos unamos y luchemos para seguir construyendo una patria Digna y soberana. El llamado es a seguir las enseñanzas de nuestros héroes y mártires que con mucho honor y sacrificio defendieron esta patria linda.

Por más viviendas dignas, por más empleos dignos, por más salud digna, por más carreteras dignas, por más proyectos que dignifican a cada uno de nuestros hermanos nicaragüenses, en estas elecciones votamos en la única casilla que ha logrado rescatar y luchar por la Dignidad de nuestra Nicaragua, votamos por una Nicaragua Digna y soberana en la casilla del Frente Sandinista de liberación nacional.

Y recuerden hermanos Nicaragüenses en nuestra unión esta la fuerza y la victoria.

La dignidad no es negociable.

¡Viva Sandino, viva Nicaragua libre y digna!

¡Viva la unidad de todos los pueblos de América latina!

¡Fuera los vende patrias y entreguistas!

¡Aquí no se rinde nadie!

 

Alvaro Martínez Quiñónez

Mayo 2021

Nicaragua sigue dando ejemplo al mundo de soberanía, independencia y de luchar por la justicia para las clases más desposeídas. En un contexto de Pandemia, crisis económica global y de un imperio lleno de soberbia, Nicaragua continúa bajo la conducción de un gobierno revolucionario que tiene trece años de transformar el país. El Gobierno SANDINISTA sigue el legado de Sandino: Día de la Dignidad Nacional 04 de Mayo.

“Yo no me vendo ni me rindo… Nosotros iremos hacia el sol de la libertad o hacia la muerte; y si morimos, nuestra causa seguirá viviendo. Otros nos seguirán.”

“En uno de aquellos días manifesté a mis amigos que si en Nicaragua hubieran cien hombres que la amaran tanto como yo, nuestra nación restauraría su soberanía absoluta, puesta en peligro por el mismo imperialismo yanqui. Mis amigos me contestaron que posiblemente habría en Nicaragua ese número de hombres, o más…”

General Augusto C. Sandino

El 4 de mayo de 1927, el imperialismo norteamericano puso fin a la Guerra Constitucionalista, haciendo que liberales y conservadores firmaran el Pacto de “El Espino Negro”, en el contenía entre sus puntos esenciales:

1.-El desarme general (de las tropas nicaragüenses en conflicto).

2.-La creación de la oprobiosa Guardia Nacional (G.N.) de Somoza; la que tuvo al pueblo nicaragüense bajo una férrea dictadura Militar por 45 años.

3.-La supervisión de las elecciones por parte de los marines norteamericanos (¿se parece a algún caso en la actualidad?), “terminándose” de esta manera con las hostilidades entre nicaragüenses oligarcas liberales y conservadores.

“Con este pacto del Espino Negro los liberales igualaron a los Conservadores de entonces en su entrega a los americanos y NINGUNO de ellos puede decirle VENDE PATRIA AL OTRO PUES AMBOS TIENEN EL MISMO ESTIGMA cabe mencionar que al igual que ayer hoy en día hay nuevos vende patria, traidores a la patria y los más recientes son los que ejecutaron un fallido golpe de estado en Abril del 2018”
Sandino fue el único General que rechaza el pacto y continúa el camino hacia la liberación y emancipación de Nicaragua. El continuador de Sandino fue Carlos Fonseca y después Daniel. Seguiremos luchando y triunfando contra los mismos peleles, traidores y contra los poderosos de la tierra.

En noviembre es una nueva oportunidad para que la Dignidad vuelva a triunfar. Seguiremos venciendo.

 

Marcio Vargas Arana

Mayo 2021

Los nicaragüenses nos destacamos por ser humildes, dignos y valientes, esto se refleja en nuestro trabajo, en nuestras decisiones como población, porque sabemos que solo con la frente en alto y luchando cada día, sacaremos a delante a nuestra familia, ¡a nuestra comunidad y a nuestro país!

La dignidad es una de los rasgos mas característicos del Nicaragüenses, nosotros sabemos luchar por nuestras ideas, por nuestra soberanía, por nuestras decisiones como sociedad, nuestra historia lo refleja muy bien; Desde las luchas de nuestros aborígenes contra los colonizadores españoles, siguiendo con la defensa a la hacienda de San Jacinto, expulsando al invasor del norte, persistiendo con la lucha de nuestro general de hombres libres, en contra del invasor terrorista del norte, pasando por una lucha heroica y digna del pueblo Nicaragüense, en la Revolución Popular Sandinista y continuando hasta nuestra época, con la defensa constante ante agresiones extranjeras, somos un pueblo orgullosamente digno, que no se vende, ni se rinde jamás!

Las nuevas generaciones entendemos muy bien qué debemos defender nuestra dignidad, a través del conocimiento de nuestra historia y cultura. Un estudiante tiene todas las capacidades de asumir el compromiso y sacar adelante a su familia, a su comunidad, a su país. aportar a la sociedad nicaragüense, defender nuestras decisiones, nuestras ideas, nuestra DIGNIDAD!

¡Viva la dignidad nicaragüense!

¡Viva Nicaragua Bendita y Siempre Libre!

¡Aquí esta presente, la nueva generación del Frente!

En este 2021, los nicaragüenses debemos rearmar nuestro compromiso con el principio de Dignidad Nacional. El mundo sigue atravesando tiempos complejos, en donde los poderosos de la Tierra tratan de imponer su dominio de manera cada vez más tosca y arrogante, actuando como dueños del destino de nuestros pueblos.

Y en nuestros países necesitamos gobernantes que sepan enfrentar esa política avasalladora de quienes ejercen el Poder Real. Y defendernos del Poder Real, sobre todo cuando éste representa una amenaza en contra de los intereses y la vida del pueblo.

El Poder Real lo ejercen las clases dominantes del Mundo para preservar e incrementar el poderío que han logrado acumular a lo largo de su historia. Clases dominantes que ejercen su dominio desde ese Capitalismo Salvaje, ese sistema de control global basado en la explotación de los pueblos, condenándolos a la pobreza, porque solo de esa manera pueden garantizar su propia existencia. Es la única manera que conocen para poder cumplir sus deseos de acumular aún más riquezas.

No importa lo que tengan que hacer para preservar e incrementar su poder. Tratarán de pasar encima de nuestros pueblos, tratarán de apropiarse de nuestros recursos naturales, destruirán el medio ambiente y, en consecuencia, acabarán con la vida en la Tierra.

Son los mismos de siempre, que desde una mentalidad imperialista y colonialista, tratan de imponer el yugo a los pueblos del mundo, condenando a aquellos que no están dispuestos a ser sometidos.

Son los mismos, que desde sus países se valen de gobernantes electos por los pueblos a través de la ilusión de una democracia que no está realmente al servicio de las grandes mayorías, sino al servicio de las grandes corporaciones, los grandes capitales. Una democracia con elecciones en donde gane quien gane, nunca cambia nada. No importa quién resulte ganador. El ganador siempre es una marioneta del Poder Real.

Por eso es que en Nicaragua necesitamos ratificar el rumbo trazado por Daniel y el Frente Sandinista. Solamente así podemos hacerle frente a este mundo, cargado de agresividad y amenazas. Solamente así, con ese principio de Dignidad para la Defensa de la Soberanía Nacional y Autodeterminación de nuestro pueblo, Nicaragua podrá sobrevivir. Solo así nuestro pueblo podrá sobrevivir frente a quienes ejercen el Poder Real de manera avasalladora.

En estos tiempos, peligrosos tiempos, el peor daño que le podemos hacer a Nicaragua y a los nicaragüenses es entregarle el destino de nuestro país a los serviles de los poderosos; a aquellos que ya han demostrado que no les importa sacrificar la vida del pueblo, con tal de congraciarse con quienes ostentan el Poder Real.

2021 debe ser para la Paz, para el Reencuentro, para la Reconciliación, para la Unidad de nuestro pueblo. Reconocernos diferentes, pero no enemigos. Nicaragüenses todos. Adversarios, quizá, enemigos jamás. Porque al final, debemos trabajar juntos para poder enfrentar los grandes retos y amenazas que hoy en día nos impone este mundo. No importan las amenazas que recibamos de los poderosos del mundo. Cuando un país trabaja unido, avanza y crece… para todos. Así ha sido nuestra experiencia, con Daniel, con el Frente, propiciando el entendimiento y el diálogo entre todos los sectores.

Cuando nos unimos y nos ponemos de acuerdo, salimos adelante. Así ha sido, así es y así será. Tenemos que caminar unidos, por nuestra Patria Libre, Digna, Justa y Soberana.

 

Juan Carlos Ortega Murillo

Mayo 2021.

Por años he venido recorriendo Nicaragua, viendo y escuchando a nuestra gente, y estoy convencido que sólo el FSLN ha cambiado para bien la vida de la población de una forma tan integral.

La Nicaragua de hoy ha avanzado tanto que no tiene comparación con el país en el que crecí, durante los gobiernos neoliberales. De hecho, coneso que envidio a los niños de estos tiempos, que gozan de deporte, salud, educación y Merienda Escolar, entre otros tantos derechos restituidos.

Como revolucionario, tengo la obligación de defender todos los proyectos que benefician al pueblo. Quiero seguir recorriendo el país y ver a las familias con su Plan Techo; a las panzonas en sus Casas Maternas; a las familias con su vaca, su chanchito y sus pollos con el Bono Productivo; el cachimbo de hospitales nuevos, etc..

Estoy seguro que ningún otro gobierno tendría la voluntad de por lo menos intentar acercarse a la cantidad de proyectos y obras que impulsa el Gobierno Sandinista con nuestro modelo Solidario.

El mundo necesita un cambio. De los 200 años que tiene Nicaragua como país independiente, apenas llevamos 24 de estar construyendo un modelo Socialista que ha significado una transformación positiva para el presente y futuro. Es por eso que mi obligación como Patriota, es defender mi país por el bien de nuestros hijos, ya sea con celular o con machete en mano.

Américo González Chavarría

Mayo 2021

En medio de las guerras fratricidas entre liberales y conservadores -en disputa prebendaria por el control del país- el naciente imperio estadounidense clavó sus garras con total descaro y altivez en nuestra Nicaragua.

Era el 4 de mayo del año 1927. Los dos principales grupos de poder acordaron terminar su último conflicto a través de un oprobioso acuerdo en el que entregaban todo el poder político y militar de nuestra nación a los marines estadounidenses, quienes desde 1912 ya tenían intervenido el país. El Pacto Moncada-Stimson, conocido también como Pacto del Espino Negro, intentó legitimar aquella criminal ocupación imperial.

El General Augusto C. Sandino reconoció el carácter traicionero y vergonzoso de aquel pacto y con valentía decidió rebelarse contra el mismo. Su decisión cambiaría el rumbo de la historia, convirtiendo una guerra civil entre las serviles élites del país en un lucha por la liberación nacional en contra de la intervención imperial estadounidense.

Sandino alcanzaría la victoria. En 1933 las tropas norteamericanas abandonan Nicaragua. Sin embargo, los imperialistas logran sembrar la semilla del odio, de la cual nacen los malos hijos de la Patria, quienes posteriormente asesinan a traición al General de Hombres y Mujeres Libres e imponen una de las dictaduras más sanguinarias que conoció nuestro continente: la dictadura somocista.

Hace casi un siglo desde que Sandino exclamó: “Yo no me vendo, ni me rindo / Yo quiero Patria Libre, o morir”. La lucha del General sirvió para que los nicaragüenses (artificialmente divididos por las oligarquías peleles) nos reencontráramos en nuestra identidad nacional, reconociéndonos como personas dignas, libres, soberanas y con derechos como habitantes de un mundo cada día más despierto, a pesar de las múltiples sombras que lo acechan.

El Frente Sandinista es hoy motor y continuidad de la lucha por la defensa de nuestra Libertad, con Sandino renacido en millones de hombres y mujeres que desde la ciudad y el campo, con sus conocimientos e instrumentos de trabajo, alegres, se realizan dignamente todos los días en paz y en busca de la prosperidad y el Bien Común.

El pueblo nicaragüense celebra este 4 de mayo de 2021, con el orgullo de sentirse parte de un país que es hoy ejemplo de Soberanía y Dignidad. Un país que ha sabido resistir con entereza las embestidas del imperialismo, que ha derrotado las conspiraciones y golpes de los peleles arrodillados y vendidos y que ha sabido resistir las crisis de un modelo cuyas contradicciones son cada vez más frecuentes.

Nicaragua y su pueblo, con la bandera rojinegra de Sandino defendiendo la bandera Azul y Blanco de la Patria, está venciendo y seguirá venciendo, porque el camino que ha decidido seguir no tiene vuelta atrás y hoy, más unidos y fortalecidos que nunca, exclamamos: ¡De rodillas nunca más!

 

Danilo Lechado Cruz

Mayo 2021

Tenemos que seguir trabajando por la paz. Estamos en tiempos electorales, tiempos en los que debemos, con mucho compromiso reafirmar el voto. Seguimos teniendo malos hijos de la patria y a como lo dijo Tomas “SOY ENEMIGO, DE LOS ENEMIGOS DE LA PATRIA” por lo que tenemos que seguir defendiendo nuestra revolución con el mismo empeño y esmero de los que ofrendaron sus vidas para un mejor vivir.

En nuestro país seguimos avanzando con paso firme, con DIGNIDAD NACIONAL, con los mismos principios de nuestro Gral. Sandino, con los sueños de Carlos, Tomas, German y todos los que ya no están físicamente con nosotros. Hoy nuestro Cmdt. Daniel, cumple todos esos sueños, con la restitución de los derechos al nicaragüense, con la igualdad de género donde la Mujer es pilar fundamental en esta revolución, con más calles, escuelas, hospitales, salud gratuita, etc. Hoy más que nunca tenemos que estar firmes ante nuestros principios y levantar el puño en alto y gritar PATRIA LIBRE O MORIR.

 

Antonio Guevara

Mayo 2021

 

 

4 de Mayo. Semana 06
-Viernes 17 de julio de 2020-

Juan Carlos Ortega Murillo.
Joaquín Vargas Zamora.
Danilo Lechado.

Para escribirnos sobre éste y otros temas: sandinista@ms4m.org

¿Por qué se afirma que en Nicaragua vivimos en Revolución?

Danilo:
La Revolución se construye cada día. Por eso no puedo decir que se afirma, sino que se atestigua a diario que vivimos en Revolución. El principal motor y eje de esta causa es sacar al país de la pobreza y esa lucha la conduce el Frente Sandinista con la participación del pueblo. Superar la pobreza significa restituir derechos, ejercer y defender la soberanía nacional y profundizar los espacios de participación política del pueblo. También significa oponerse a la dictadura mundial que encabeza el imperialismo yanqui, cuyo propósito es, como todo imperio, el de imponer sus intereses por encima de los demás pueblos. Revolución es amar y cuidar a Nicaragua, la Patria Libre que nos cobija.

Juan Carlos:
En la campaña electoral del año 2006, Daniel le dijo al pueblo de que si el Frente Sandinista ganaba la elección presidencial en Nicaragua se llevaría a cabo un cambio profundo. Después de 16 años de gobiernos neoliberales, antisandinistas, era un compromiso natural que el Sandinismo tenía que asumir con el pueblo. Y eso es lo que hemos venido viviendo desde el año 2007, cuando el FSLN regresó al gobierno de Nicaragua: un cambio profundo, que es lo que define a cualquier proceso revolucionario. Lo vivimos en lo social, en lo político y en lo económico, donde lo que mejor puede definirlo es el término Revolución Democrática.
Nicaragua avanza por el camino de una Revolución Democrática, que garantiza derechos en materia social, para todos, sin distingos políticos, partidarios, ideológicos, económicos, sociales, de raza o de género.
Nicaragua avanza por el camino de una Revolución Democrática en lo económico, con estrategias exitosas en la reducción de la pobreza y extrema pobreza, y el empoderamiento de todos los nicaragüenses con herramientas que les han permitido convertirse en protagonistas de la actividad económica del país. Prueba de ello es el crecimiento visibles y tangible que hemos vivido en la micro, pequeña y mediana empresa, en los negocios familiares, en los emprendimientos.
Nicaragua avanza por el camino de una Revolución Democrática en lo político, porque el poder político lo ejerce la ciudadanía. Ese poder político que se materializa en un modelo de trabajo en el que las estructuras del FSLN en el territorio sirven de enlace entre la población y las estructuras de gobierno local y nacional, para canalizar la voz del sentir popular. Si el Frente Sandinista no estuviera en el gobierno, ese modelo de trabajo que le permite al ciudadano ejercer su poder desde el territorio no existiría. Por eso este es un proceso que aún hay que profundizar e institucionalizar.
Nicaragua avanza por ese camino de la Revolución Democrática en la que la conciencia del pueblo se fortalece en la defensa de la soberanía, el derecho a nuestra autodeterminación, el derecho a la Patria Verdaderamente Libre, que jamás permitirá la injerencia, la intervención, de fuerza extranjera alguna que, desde una visión imperialista y colonialista, trate de ejercer su dominio sobre Nuestro Pueblo.
Nicaragua avanza por ese camino de la Revolución Democrática, construida sobre la base de principios Sandinistas, Cristianos, Socialistas y Solidarios, desde los que se forja este presente y ese futuro de prosperidad, progreso y bienestar que todos deseamos.

Joaquín:
Nuestra constitución, Sandinista, tiene 33 años más o menos de existir, tenemos 41 años de la insurrección popular, tenemos 30 años de haber perdido el poder ejecutivo en elecciones libres, 14 años de haber ganado nuevamente el poder ejecutivo por la misma vía, la ultima enmienda a la constitución fue hace 6 años, el año que viene vamos a elecciones. Nuestra ciudadania, nuestra soberanía, nuestra noción de nación y patria, nuestros derechos, están en pañales, estamos apenas comenzando a percibir los reales beneficios y deberes de ser nicaragüenses, y Sandinistas.
Vivimos en Revolución porque desde que emprendimos nuestra marcha hacia la democracia, la soberanía y la autodeterminación, hace mas de 41 años, nunca nos hemos detenido en nuestro proceso de restituir los derechos de todos los Nicaragüenses, independientemente de credo social, político y religioso. La Nicaragua Sandinista Revolucionaria, es una Nicaragua de y para todos los Nicaragüenses.
Vivimos en Revolución porque nuestros poderes del estado, nuestro sistema económico, nuestra libertad social y política son inigualables y únicos a nivel mundial, somos la vanguardia de la libertad, real.

¿Con el triunfo de la Revolución Popular Sandinista desapareció el Somocismo en Nicaragua?

Juan Carlos:
El 17 de julio de 1979 Somoza se fue, pero el somocismo no se fue por completo. Recordemos que Somoza era un dictador marioneta de los EEUU. Ellos lo pusieron ahí. Fue Estados Unidos quien le ordenó asesinar a Sandino el 21 de febrero de 1934, y él como perro obediente ejecutó la orden. ¿Cuál fue su recompensa? Los Estados Unidos avalaron su Golpe de Estado en contra del presidente Sacasa, dando inicio así a casi 50 años de dictadura sangrienta al servicio de los intereses de la Casa Blanca.
Y los somocistas de hoy siguen operando al servicio de los Estados Unidos. Lo hacen desde aquí y desde afuera, como perros falderos. La misión que le han asignado es erradicar al Sandinismo. Lo vimos en el 2018, en esos videos que ellos mismos compartieron en redes en donde secuestran, torturan y queman a compañeros militantes del Frente Sandinista. Y lo celebran.
Ellos quieren llevar a cabo esa infame tarea, la de asesinarnos y erradicarnos a todos los sandinistas, sabiendo que su recompensa es el control del gobierno nacional a cambio de la entrega de la Soberanía y la Libertad de nuestra Patria a los EEUU, cuya declaración de guerra en contra de Sandino y el Sandinismo aún está vigente.

Joaquín:
No, simplemente muto. Es un virus que muta ante nuestra constante lucha por erradicarlo.
Nuestra consigna de “muerte al Somocismo” deviene de la conciencia que la lucha en contra del vendepatria. Es a muerte.
Nuestra tierra nos da de comer, nos da de beber, nos cobija y nos da los medios y recursos necesarios para sobrevivir y trascender. No somos un país que necesite invadir o subyugar a otro para subsistir.
En nuestra lucha por la autodeterminación, el imperio es nuestro adversario. Pero el vendepatria, tu hermano que se voltea en tu contra, es el verdadero enemigo.

Danilo:
Desgraciadamente no. El triunfo de la Revolución de 1979 sacó a la dictadura somocista del poder, pero el somocismo como modelo de opresión política, social y económica, como ejercicio de violencia criminal contra el pueblo, sigue gravitando en la mente de quienes desean enriquecerse aún a costa de la sangre de las familias empobrecidas. Algunos sectores que, sin ser sandinistas, se opusieron a Somoza en su época, no han tenido reparos hoy en retomar y avalar sus prácticas más criminales para intentar desconocer la decisión soberana del pueblo de tener al Frente Sandinista en el gobierno haciendo una Revolución. Esto último lo observamos claramente durante la intentona golpista, cuando muchos se quitaron la careta y asumieron el fascismo antisandinista por su odio visceral contra un pueblo crecido en fuerza y con sus derechos restituidos. Es por eso que la consigna “Muerte al Somocismo” sigue vigente y hoy por hoy representa el máximo compromiso de lucha de cada sandinista contra toda forma de opresión al pueblo.

¿Cómo se contrasta el compromiso del Sandinismo con la Democracia con las actitudes de los grupos antisandinistas?

Joaquín:
El Sandinismo ha garantizado elecciones libres y populares, ha garantizado salud, educación y esparcimiento, ha garantizado la paz y la reconciliación, ha garantizado nuestros derechos ciudadanos y nuestras libertades sociales.
La democracia es más que “votar”. Y definitivamente no es tratar de botar a un gobierno democráticamente electo y socavar el orden constitucional de un país.

Juan Carlos:
El Sandinismo está dispuesto a coexistir con cualquier ideología. Incluso la de aquellos que nos adversan. Dispuesto a coexistir en un marco de respeto mutuo; unidad en la diversidad, se ha proclamado. Y de respeto a las reglas del sistema democrático establecido en Nicaragua.
En los últimos 41 años ellos no han respetado las reglas de la democracia y han rechazado la existencia misma del Sandinismo, llamando a la proscripción y erradicación del Sandinismo.
No reconocieron el resultado electoral de 1984 en donde el FSLN ganó los comicios presidenciales. De hecho, se negaron a participar en aquella elección, porque el resultado a favor del Frente ya se veía venir.
El Frente reconoció sus derrotas electorales en 1990, 1996 y 2001, a pesar de señalar indicios de fraude a favor del antisandinismo en 1996 y 2001. Y a pesar de que todos han sido procesos electorales bajo la amenaza y el chantaje de los Estados Unidos.
A esta fecha, les cuesta reconocer el triunfo electoral del Frente Sandinista en 2006, poniendo cualquier pretexto, por ilógico que parezca.
Se negaron a reconocer su derrota en 2011. Y en 2016 muchos de ellos decidieron no participar, porque ya sabían que iban a perder el voto popular. Y desde ya los vemos desconociendo las elecciones de 2021, porque están vaticinando su propia derrota. Saben que no existe movimiento político revolucionario más fuerte que el FSLN.
Y decía que rechazan la existencia misma del Sandinismo, y muestra de ello es que se rehusan siquiera a sentarse a conversar y dialogar con el Frente Sandinista, porque inmediatamente señalan a quien lo haga de “pactista y vendido” a favor del FSLN. Y en la democracia eso no es así. En un sistema democrático se reconoce la existencia de diferentes ideologías y se establecen mecanismos de diálogo para encontrar consensos que faciliten el buen rumbo del país. El Frente Sandinista reconoce eso. El antisandinismo no.

Danilo:
El contraste es evidente. La fracasada intentona golpista y todos los crímenes de odio que impulsaron son el ejemplo más reciente de una política que se sustenta en la animadversión contra todo lo que tenga un carácter popular. Podemos recordar también el desconocimiento de todas las elecciones en las que el Frente ha ganado por amplísimo margen. Históricamente han habido muchos momentos en los que el Frente Sandinista ha demostrado su compromiso con la Democracia; la Democracia en su sentido más amplio y completo. La Revolución de 1979 en sí fue un triunfo democrático, porque restituyó el derecho del pueblo a ser gobierno tras derrocar a una minoría impuesta dictatorialmente por el imperialismo yanqui. Luego, con la refundación del país alrededor de una nueva Constitución, se definieron políticas sociales y económicas para promover la democratización de la participación política y del manejo de los recursos, esto último en busca de mayor equidad social. Se avanzó enormemente con el primer Gobierno Sandinista en ese sentido, a pesar de la guerra y el bloqueo. Posteriormente, con las elecciones de 1990 el FSLN se convirtió en el primer partido político en la historia de Nicaragua en haber llegado al poder a través de las armas y entregarlo pacíficamente como resultado de las urnas. Esta fue una lección de coherencia máxima cuyo gran protagonista, sin duda, fue el Comandante Daniel Ortega. En los años de oposición, el FSLN demostró su vocación democrática al defender las conquistas de la Revolución y propiciar la estabilidad del país. Todo lo anterior demuestra la congruencia del Sandinismo en su compromiso democrático y creo que el gran reto hoy es seguir profundizando esa Democracia con formas de participación, integración y protagonismo Novedosas y Directas para el pueblo.

¿Es democrático que un mismo partido permanezca en el gobierno por un largo período de tiempo?

Joaquín:
Si el pueblo así lo desea, sí. Para eso los comicios.

Danilo:
Esa es una decisión libre y soberana del pueblo. Lo antidemocrático sería imponer una alternancia artificial que no sea decidida directamente por la población nicaragüense. Sin embargo, una de las tareas hoy por hoy es construir nuevas formas de protagonismo popular en un Nuevo Modelo de Democracia Directa.

Juan Carlos:
Cualquier movimiento político, cualquier partido político, que limpiamente logre obtener la mayoría de votos de la población en elecciones consecutivas, sin importar cuantas veces sea, ocupa un cargo completamente legítimo como gobernante del país. Esas son las reglas de la democracia. Por su propia naturaleza, los partidos políticos buscan alcanzar el poder gubernamental y el mecanismo para hacerlo son las elecciones. Así que no importa cuánto tiempo permanezca un partido político en el gobierno, mientras eso sea resultado de procesos electorales en los que se respete el voto popular, tal y como ha sucedido en las elecciones nicaragüense de 2006, 2011 y 2016. Y estoy seguro de que el Sandinismo saldrá nuevamente victorioso en 2021.

¿Cómo mantener viva la simpatía de la ciudadanía por un partido que lleva varios períodos al frente del gobierno para que siga votando a su favor en las urnas?

Danilo:
Cuando el Frente ganó las elecciones de 2006, lo hizo con el 38.07%; cinco años después, en 2011, obtuvo el 62.46%; y en 2016, alcanzó el 72.44% de los votos. Queda más que demostrado que, en Paz, el Frente no sufre el llamado “desgaste” de estar en el gobierno, porque precisamente hace un Buen Gobierno y eso lo reconoce la gente. Son otros los factores a tomar en cuenta. Todas las elecciones que con anterioridad perdió el FSLN fueron a consecuencia de una política intervencionista de chantaje y condicionamiento del voto popular, sin olvidar las prácticas fraudulentas que se ejecutaron a partir de 1996. Simpatía no ha dejado de tener nunca el Sandinismo, particularmente con el liderazgo del Comandante Daniel Ortega Saavedra, un hombre comprometido de toda la vida con el pueblo. ¿Cómo enfrentar el injerencismo que pretende condicionar el voto popular? Esa me parece una pregunta más adecuada a nuestra realidad y cuya respuesta está en seguir despertando y evolucionado la conciencia del pueblo, escuchando y sintonizando siempre con sus anhelos y demandas, destacando permanente su protagonismo en esta Revolución que avanza todos los días a pesar de los retos. El enemigo subestima la conciencia que ha alcanzado el pueblo nicaragüense durante esta nueva etapa de la Revolución, mientras que nosotros no subestimamos a nuestros adversarios.

Juan Carlos:
No existe gobierno que se mantenga en pie sin la simpatía y la aprobación de las grandes mayorías. Entonces el trabajo es gobernar a favor de las grandes mayorías. Una buena gestión de gobierno que dé respuesta a los problemas más sentidos de la sociedad, que garantice el cumplimiento de sus derechos más esenciales, que le brinde herramientas para su desarrollo económico, que le haga sentir parte de las estructuras de poder para tomar decisiones de carácter local y nacional, que le brinde tranquilidad y seguridad… que, en pocas palabras, le haga sentir bien… ese es un gobierno que se habrá ganado la simpatía y aprobación del pueblo y en el cual la mayoría de los ciudadanos depositará su confianza para renovar su mandato a través del voto.

Joaquín:
De la forma que lo ha hecho el FSLN: garantizando nuestras libertades sociales y políticas, y luchando como tigre por las conquistas sociales, por la salud, por la educación, por la paz.

4 de Mayo. Semana 05
-Miércoles 1 de julio de 2020-

Danilo Lechado.
Juan Carlos Ortega Murillo.
Joaquín Vargas Zamora.

Para escribirnos sobre éste y otros temas: sandinista@ms4m.org

¿Cómo describirías la situación socioeconómica de Nicaragua antes y después del regreso del Sandinismo al Gobierno?

Juan Carlos:
Hasta enero de 2007, la gran mayoría del pueblo de Nicaragua estaba en una situación de total y completo abandono por parte de sus gobernantes. Las políticas económicas y sociales que se desarrollaron entre 1990 y 2007 privilegiaban a los grandes grupos económicos y a las familias que históricamente han usurpado las riquezas de los nicaragüenses.
Nos aplicaron el cuento de que dándole beneficios a los grandes grupos económicos y a estas familias “de apellido” sucedería lo de aquella historia, la de la “teoría del derrame” reivindicada por el capitalismo, la de la famosa copa que se va llenando y llenando, hasta que llega un momento en que la copa está tan llena que empieza rebalsarse y es ahí cuando, según ellos, las riquezas empiezan a generar beneficios para el pueblo. Pero ya sabemos que esto es una gran mentira. La copa nunca se llena, porque ellos se van tragando todas las riquezas que a costillas del pueblo se van generando. Sobre esto, el Papa Francisco dijo en el año 2013 que “la promesa era que cuando el vaso estuviera lleno se desbordaría y los pobres se beneficiarían de ello. Pero lo que ocurre es que cuando está lleno, por arte de magia, el vaso se hace más grande y así no cae casi nunca nada para los pobres”.
Después del 2007, la falacia de la copa desapareció. Con la llegada del Sandinismo al gobierno, se empezó a construir un modelo que nos permitió seguir trabajando con los grandes capitales del país, pero al mismo tiempo implementando políticas económicas y sociales que fueron empoderando al pueblo y convirtiendo a miles de familias en protagonistas de la actividad económica de Nicaragua, del desarrollo económico de Nicaragua.
Pasamos así de una práctica política que veía al pueblo como un objeto del cual se podían obtener beneficios para una minoría, a una realidad política en la que las grandes mayorías del pueblo se convirtieron en sujeto activo, protagonista de las grandes transformaciones de nuestro país.
Y los resultados fueron palpables, y se reflejaron en los índices de reducción de la pobreza y extrema pobreza, así como en un ritmo de crecimiento económico sostenido y sostenible que oscilaba entre el 4 y 5 por ciento, con tendencia a aumentar… hasta abril de 2018, cuando se da el intento de golpe en contra del gobierno legítimo de Nicaragua.

Danilo:
Antes del regreso del Sandinismo lo que había en Nicaragua era abandono, desprotección, corrupción y desigualdad. El país se desarrollaba para unos pocos, mientras las grandes mayorías cada vez eran más pobres, con sus derechos fundamentales totalmente vulnerados. Una vez que el Frente Sandinista vuelve al Gobierno, con la Presidencia del Comandante Daniel Ortega, los índices de pobreza general y pobreza extrema comienzan a disminuir. Según una encuesta oficial de INIDE, en 2005 la pobreza general llegaba al 48.3% y la pobreza extrema al 17.2%., pero ya en 2016 nos encontramos con 24.9% de pobreza general y 6.9% de pobreza extrema. Para el Sandinismo, esto significaba dos cosas: 1) Que se había logrado avanzar; y 2) Que aún falta camino por recorrer. Yo considero que antes teníamos un país en franca depresión y fue el Sandinismo el que vino a inyectarle esperanza y ánimo a todos los sectores.

Joaquín:
Antes del regreso del Sandinismo lo único que recuerdo es La Chureca. Yo estudiaba en el colegio Centro América, un colegio más o menos fresón, y hacia pastoral social enseñando a leer en La Chureca. Eso era miseria, eso era desolación, eso era la superficie de Marte, vomitada por el universo. También me acuerdo de los parques de por mi casa: el “Familia” y el “Altamira”, nidos de drogos y piedreros. Vi de las mejores mentes de mi generación irse en pega en esos parques.
La primera vez que voté, voté por Nicho Marenco (candidato a Alcalde de Managua por el FSLN en 2004). Me acuerdo de reírme con un bróder -que hoy es juez- que esas elecciones municipales habían sido como una “nueva insurrección popular”. De ahí vi que cambio el parque “Familia” a “El Parque Japonés”, y después, el triunfo del 2006. ¡BOOM! Imagínate que hasta llegue a Hollywood a punta de hacer cultura en Nicaragua, con el Sandinismo no más. Conocí proyectos como Espacio Sur, el Conservatorio Nacional dejó de ser un chiste, y tuve la oportunidad de realizar el Musik Warehouse (un proyecto cultural). Solo el Sandinismo considera la cultura “económicamente viable”. Yo no soy economista, no sé de economía, sé de cultura, antes del Sandinismo por el que yo voté, por el que yo hoy lucho, nadie habla logrado hacer económicamente viable algo que el resto del mundo considera superfluo: mi cultura nicaragüense.

¿Por qué uno de los principales objetivos a afectar durante la intentona golpista de 2018 fue la economía del país?

Joaquín:
Porque los ejércitos marchan sobre sus estómagos. El padre busca la leche de la cría y el hambre vuelve al perro rabioso. El enemigo del pueblo nicaragüense lo desprecia y juega con “su hambre”. Pero el pueblo nicaragüense es implacable, solidario y trabajador. Con una economía colapsada, el Estado fallido es inevitable. Y con él, la perdida absoluta de todas las conquistas sociales por las que han luchado, vivido y muerto miles de Nicaragüenses. La economía es otro frente de batalla, donde los Sandinistas debemos demostrar nuevamente nuestra osadía táctica y certeza estratégica, para imponernos como defensores de la alimentación de nuestros hijos, y la seguridad de nuestros ancianos. La empresa privada Sandinista es la vanguardia en este ámbito.

Danilo:
La reducción de la pobreza, el crecimiento económico y la implementación de políticas para disminuir las desigualdades, son unos de los grandes logros en materia socioeconómica del Frente Sandinista. Eso significa gente contenta, en paz, trabajando, superándose y alcanzando sus metas poco a poco. Evidentemente, ésas no son condiciones para un golpe de Estado.
El plan de los golpistas y clasistas ha sido crear condiciones de descontento y para eso no les ha importado afectar el bienestar de cientos de miles de familias. Son tácticas terroristas. Los tranques, las torturas, los saqueos, la violencia, la guerra psicológica, las fake news, todo eso afectó duramente la economía de los más pobres. Pero parte de su fracaso es que en la calle aún está fresca en la memoria de la gente cómo antes de la intentona golpista la situación económica y social del país era mucho mejor.

Juan Carlos:
Uno de los objetivos del intento de golpe de 2018 era destruir el crecimiento económico de Nicaragua. Los tranques no solo servían como punto de avituallamiento de armas y municiones de los golpistas, sino que también apuntaban a paralizar la actividad económica del país. De igual manera, las expresiones de violencia y terrorismo en contra del pueblo tendrían un impacto negativo sobre el clima de paz, tranquilidad y seguridad que pequeños, medianos y grandes inversionistas, nacionales y extranjeros, habían aprovechado hasta aquel momento.
Y creo que una de las motivaciones para golpear el desarrollo de la economía nicaragüense era porque las cosas se estaban haciendo bien. Nicaragua, con el Sandinismo al frente del gobierno, se había convertido en “un mal ejemplo” para el resto de la región. Digo “un mal ejemplo”, porque el buen desempeño del gobierno sandinista se la ponía aún más difícil a los sectores más reaccionarios de la clase política estadounidense y a sus satélites criollos cuando trataban de persuadir a los pueblos de la región con el cuento de que un gobierno de izquierda no era capaz de levantar la economía de nuestros países.
Y es que cualquier gobierno de izquierda con una gestión exitosa y amplio respaldo popular, es “un mal ejemplo” para el imperialismo y sus vasallos.
Y en Nicaragua, el Sandinismo demostró que trabajando en unidad desde principios cristianos, socialistas y solidarios, se puede construir un modelo económico protagonizado por el pueblo, por la ciudadanía misma, con desarrollo sostenido, sostenibilidad, equidad y justicia social.
Aquí pequeños, medianos y grandes negocios; todos estaban creciendo, tanto en la ciudad como en el campo. Se dio una explosión de emprendimientos y nuevos negocios como nunca había sucedido… Nicaragüenses y extranjeros confiando en nuestro país y nuestro modelo económico para llevar a cabo sus inversiones, fueran pequeñas, medianas o grandes.
Por eso, haciendo uso de sus peones criollos en suelo nicaragüense, desataron aquella terrible ola de violencia, destrucción y muerte, tratando de acabar con el crecimiento económico protagonizado por el mismo pueblo, por la ciudadanía misma. Y sí, nos hicieron mucho daño. Pero estamos seguros de que poco a poco nos vamos a recuperar para retornar a la senda del crecimiento en beneficio de todos.

Nicaragua inicia una nueva década en medio de una crisis mundial. ¿Cuáles son los desafíos y las fortalezas del país para enfrentarla?

Juan Carlos:
El principal reto es fortalecer la unidad de todo el pueblo nicaragüense. Está demostrado que trabajando en unidad tenemos mayor fortaleza para enfrentar los grandes desafíos.
Después de la división de la familia nicaragüense provocada por la arremetida golpista de 2018, en donde la mentira se impuso burdamente, tenemos que aprender, nuevamente, a encontrarnos y reencontrarnos, para juntos trazar estrategias y metas que nos permitan sobreponernos ante la adversidad.
Y la gran fortaleza con la que contamos es que con el Sandinismo tenemos un liderazgo que ya ha demostrado su capacidad y efectividad para hacerle frente a las circunstancias más complejas, enfrentarlas y salir fortalecido de ellas.
Así sucedió con la crisis financiera mundial de 2008: Nicaragua, con el gobierno Sandinista, logró sobreponerse e inició su despegue económico, alcanzando cifras históricas en la reducción de la pobreza. Así también sucedió tras el intento de golpe de 2018: el ritmo de recuperación económica a inicios de 2020 ya se iba tornando favorable. Y así sucederá con esta crisis económica mundial, producto de la pandemia.
Sé que vamos a salir fortalecidos.

Joaquín:
La fortaleza más grande de nuestro país es nuestra cultura. Y la exponente más fiel a ésta es el Sandinismo. Nuestra soberanía no es solo física, sino también cultural, social y económica. Para mí, el desafío más grande al que nos enfrentamos es la globalización y su incesante embestir en contra de nuestra autodeterminación y nuestra propia forma de vida.

Danilo:
La principal fortaleza que tenemos es un Gobierno Sandinista con experiencia. En 2008, el mundo vivió una crisis económica mundial y el Sandinismo supo mitigar el golpe en los más vulnerables. Superada esa crisis, vinieron los mejores años en cuanto a desarrollo que ha tenido el país. Además de lo anterior, el FSLN cuenta con una base social y política con una alta disposición al compromiso, así como con una enorme confianza de parte de la población en general.
Sobre los desafíos, yo creo que el mismo de siempre: el imperialismo y sus agresiones; que son el verdadero obstáculo para salir de la pobreza en nuestros países. Afortunadamente, en enfrentar a los imperialistas, el Sandinismo tiene todavía más experiencia.

¿Cómo debe ser el nuevo modelo económico y de desarrollo que necesita el país?

Juan Carlos:
El modelo sigue siendo el mismo: la unidad de todos para que el país crezca y se desarrolle en beneficio de todos. Y se debe trabajar de la mano con quien esté dispuesto a trabajar en unidad por el bienestar, por el progreso y por el empoderamiento de las grandes mayorías, por el empoderamiento del pueblo, por el empoderamiento de cada ciudadano nicaragüense, como sujeto protagónico de las grandes transformaciones de Nicaragua.

Joaquín:
El país necesita el modelo que se ha aplicado en los últimos 14 años. El modelo de trabajo y alianza entre el sector estatal, que vela por las conquistas sociales en salud, educación, democracia y esparcimiento, y el sector privado, que promueve la competencia y el crecimiento económico.
La empresa privada en Nicaragua paso del 2006 al 2018 lucrándose del buen manejo gubernamental Sandinista y de las alianzas internacionales gestionadas por este gobierno. Pero, como siempre, la empresa privada en su ciega soberbia y avaricia pensó poder anteponer por fuerza sus intereses.
El 2018 nos enseñó que la empresa privada esta dispuesta a financiar un Golpe de Estado, pero que al verse fracasado, manda al desempleo a miles de sus propios colaboradores.
El Sandinismo esta aquí para rescatar las conquistas sociales, los derechos de los obreros y trabajadores, para defender nuestra economía y a nuestro pueblo.

Danilo:
Con la intentona golpista, las clases burguesa y oligárquica se desmarcaron del Modelo de Diálogo, Alianzas y Consensos, que funcionó para promover desarrollo. Pero el egoísmo es parte de la naturaleza de estas clases pudientes y les molestó que no sólo ellos generaran riqueza, sino que lo hacían también las grandes mayorías. Sin embargo, esas grandes mayorías, con sus pequeños y medianos negocios, son las que más aportan al crecimiento económico y al empleo: 70% del empleo y 40% del PIB. Yo creo que es correcta la política de contar una política de promoción de una cultura emprendedora en el marco de una Economía Familiar y Creativa. Indudablemente también es importante un buen manejo de las finanzas y la búsqueda de Inversiones Extranjeras Directas (IED) que contribuyen a la creación de empleo.

¿Cómo ves a Nicaragua en los próximos 5 ó 10 años?

Joaquín:
Nicaragua florecerá, al filo de la espada, a la sombra de una bandera roja y negra, como lo ha hecho desde que Sandino asumió al enemigo y engendro en la psiquis nicaragüense el germen del Sandinismo.

Danilo:
Soy optimista, para mí Nicaragua saldrá fortalecida de todos estos embates, con mayor soberanía, menos pobreza y una clase trabajadora-emprendedora con mayor conciencia de su vital papel en el desarrollo del país.

Juan Carlos:
Fortalecida… Nicaragua se verá fortalecida porque el Sandinismo seguirá trabajando para unir y reunir a este pueblo alrededor de metas de bien común que solamente entre todos podemos alcanzar.

4 de Mayo. Semana 4

-Viernes 19 de junio de 2020-

Se acerca el 19 de julio. A un mes de celebrarse el 41 Aniversario de la Revolución Popular Sandinista, revivimos las epopeyas para encontrar en ellas inspiración y fuerza para seguir en la lucha. Juan Carlos Ortega Murillo, Joaquín Vargas Zamora y Danilo Lechado nos convocamos para conversar sobre el significado de la insurrección sandinista, su legado al día de hoy y el involucramiento del pueblo en el ejercicio del poder.

Para escribirnos sobre éste y otros temas: sandinista@ms4m.org

¿Qué significa para ustedes hoy en día la Insurrección Popular Sandinista de 1979?

Juan Carlos:

La Insurrección Popular Sandinista nos hereda la disposición al compromiso y al sacrificio. Nos lega ese compromiso de vida y sacrificio por los ideales del Sandinismo en la lucha permanente por la Patria Libre, por la reivindicación de los derechos del pueblo y la construcción de una sociedad más justa, en donde la ciudadanía haga valer su poder, más allá del espejismo de libertad y democracia que las grandes potencias insisten en imponer a los pueblos del mundo.

Danilo:

La insurrección popular, vanguardizada por el Frente Sandinista, fue el estallido que volcó el país hacia la Revolución. Durante décadas, la dictadura somocista, creada, impuesta y apoyada por Estados Unidos para salvaguardar sus intereses, creía que con violencia (no sólo la violencia aplicada con la fuerza de las armas, sino la violencia de negarle los derechos más esenciales al pueblo) podía contener indefinidamente el anhelo de justicia de los nicaragüenses. Finalmente, el pueblo se unió contra la dictadura más brutal de América Latina y fue como el despertar a una nueva realidad. Para mí, la insurrección que lideró el Sandinismo demostró que “el pueblo unido, jamás será vencido”; que la UNIDAD de todos y todas, en un proyecto Sandinista, es el camino a la liberación política, económica, social, e incluso espiritual, de los y las nicaragüenses.

Joaquín:

A pesar que la insurrección fue la culminación de años de trabajo político y militar de muchos Sandinistas y Anti Somocistas, para mí es como el “Big Bang”, la primera chispa de vida de la Nicaragua nueva, esa Nicaragua en la que nací y que nunca he conocido otra. Esta nueva Nicaragua es por excelencia Sandinista, pero es a su vez inclusiva, democrática, abierta, tolerante y por encima de todo libre.

¿Qué aprendizajes rescatan de ella?

Juan Carlos:

De la Insurrección Popular Sandinista aprendimos lo que es el verdadero valor de la vida. La vida es plena cuando vivimos por un ideal. Y hoy, las nuevas generaciones están comprometidas con las ideas y los sueños que motivaron a los compañeros y compañeras que dieron su vida en la lucha por la Nicaragua Libre, por el poder del pueblo y para el pueblo, por alcanzar las metas de bien común y prosperidad que desde esta Revolución Sandinista hoy vamos conquistando. Y así, como en aquellos años duros de la insurrección en camino hacia la Revolución, hoy estamos dispuestos a luchar y enfrentar a cualquier enemigo en la defensa de las conquistas del pueblo y para el pueblo.

Joaquín:

No hay fuerza en esta tierra que pueda en contra de la decisión de un pueblo que quiere ser libre. Siempre hay que estar del lado del pueblo, sólo el Sandinismo está del lado del pueblo.

Danilo:

El principal aprendizaje, a mi criterio, es que los nicaragüenses, unidos en rebeldía, somos capaces de lograr las más grandes hazañas. En América Latina, Nicaragua y Cuba, lograron dos de las epopeyas más hermosas del continente. Esa no es historia pasada, sino historia viva, presente y porvenir en construcción. La lucha sigue!

¿Qué valor tiene para ustedes el sufragio?

Danilo:

El sufragio es una conquista de la Revolución frente a años de dictadura. Las primeras elecciones libres en Nicaragua se dieron el 4 de noviembre de 1984, con una abrumadora victoria del Frente y del Comandante Daniel Ortega. Sin embargo, a pesar de que restituir el derecho al voto popular para elegir gobernantes fue un avance enorme frente a décadas de dictadura, el llamado modelo de “democracia representativa” nunca ha sido un fin para el Sandinismo. El modelo tradicional electoral muchas veces termina convirtiéndose en electorerismo, es decir un modelo desconectado del pueblo pues no sirve a sus intereses. En 1990, y durante 16 años de neoliberalismo, el pueblo votó, efectivamente, pero chantajeado y amenazado por el imperialismo, lo que demostró la incapacidad de ese sistema de reflejar la verdadera voluntad de los nicaragüenses.

El FSLN ha sostenido en muchas oportunidades que el siguiente paso es alcanzar la Democracia Directa y Participativa, es decir un sistema que garantice el Protagonismo del pueblo en el ejercicio del poder de forma permanente. Todo esto sólo es posible en Revolución.

Juan Carlos:

El voto tiene valor cuando se convierte en un instrumento de transformación social, política y económica. ¿De qué sirve votar cuando todos los que se postulan no representan ninguna posibilidad de cambio? Eso sucede en muchos países en donde no importa por quién se vote, al final el ganador no es un factor de cambio para la realidad del pueblo. En Estados Unidos lo vemos con los Demócratas y Republicanos, no importa quién resulte ganador, ninguno representa un verdadero factor de cambio para la sociedad estadounidense o para las relaciones de ese país con el resto del mundo, al cual siguen leyendo desde una mentalidad imperial.

El voto tiene poder cuando cuenta con opciones realmente transformadoras para la sociedad. Es lo que hemos vivido en Nicaragua, donde el Frente Sandinista ha sido protagonista de los grandes cambios sociales, políticos y económicos a favor del empoderamiento del pueblo, de las grandes mayorías.

Sin embargo, este modelo democrático, el de la democracia liberal burguesa, no es el modelo que los movimientos revolucionarios y progresistas del mundo deseamos. Nuestra meta sigue siendo la instauración de un modelo de democracia popular, en donde el pueblo tenga el poder de decidir sobre los grandes temas que le afectan de manera permanente, no únicamente cada 4 o 5 años.

Joaquín:

El sufragio, a como yo lo conozco, y mi ciudadanía, a como la conozco, son producto del proyecto legal y de la Constitución Sandinista. Esa constitución me garantiza derechos humanos, derecho a mi cultura, a mi familia y a defenderlas. La democracia directa de nuestro sistema político garantiza nuestra influencia como ciudadanos en el proceso político de nuestro país. El votar no garantiza la democracia si tu voto no es igual que el de otro, y en Nicaragua, el Sandinismo se ha dedicado a ser la gran fuerza igualadora y justa entre todos los nicaragüenses.

¿Debería ser obligatorio votar?

Juan Carlos:

No. El voto debe ser voluntario. Todo ciudadano tiene derecho a decidir sobre su nivel de involucramiento dentro de cualquier sistema de gobierno, sea para demandar mayor participación o para separarse del mismo… aunque no considero esto último correcto.

Creo que quien decide renunciar a su derecho al voto, está en la obligación de justificar sus motivos para hacerlo, de lo contrario no es más que un mero berrinche. Y eso le desautoriza por completo.

Quien decide no votar, debe saber por qué está tomando esa decisión. Y está en la plena potestad de demandar los cambios que, a su manera de ver, el sistema requiere para funcionar mejor al servicio de los intereses del pueblo.

Si no vas a votar, estás en tu derecho. Pero acompañá esa decisión de posiciones sólidas, que expliquen claramente por qué lo estás haciendo y qué cambios deberían de darse para motivarte a ejercer ese derecho.

Decir “no hay por quién votar” puede resultar muy cómodo, sobre todo cuando vos no hacés nada que ayude a construir una opción electoral que responda mejor a lo que considerás son los verdaderos intereses del pueblo.

Ahora, si tu única motivación para no votar es deslegitimar a quien desde temprano se vislumbra como el seguro ganador por la mayoría del voto popular, estás actuando de manera infantil e irresponsable.

Danilo:

No veo la necesidad. Lo que debe ser obligatorio es el Protagonismo del Pueblo en el ejercicio del poder, porque es la única manera de encontrar soluciones a los temas que de verdad importan a la población, como lo es el salir de la pobreza. Sin este protagonismo, el voto tristemente se convierte en una divisa devaluada e ilusoria.

Joaquín:

Yo creo que tanto votar como cumplir servicio militar debería de ser obligatorio para todos los nicaragüenses. La soberanía nacional hay que defenderla y se defiende militarmente con las armas y civilmente con el voto.

¿Cuántos Sandinismos hay?

Juan Carlos:

Sandinismo solamente hay uno, y es el que enarbola con orgullo y fuerza vital el Frente Sandinista de Liberación Nacional. Quienes hablan de un Sandinismo fuera del FSLN son los mismos que buscan respaldo tocando las puertas de la Casa Blanca, repitiendo la conducta de los Vendepatrias de siempre, dispuestos a entregar la soberanía de su país con tal de tomar el poder.

El FSLN, con Daniel, ha sido la única organización que ha permanecido fiel a los ideales de Sandino, de Carlos y de todos los héroes y mártires que dieron su vida para alcanzar la Patria Libre y construir una sociedad más justa y próspera para todos.

Danilo:

Hay un solo Sandinismo: Revolucionario, Rebelde, Antiimperalista, Nuestroamericano, Socialista y Solidario; un Sandinismo que reconoce la pluralidad del nicaragüense y sirve a los intereses del pueblo.

Joaquín:

Sandinismo sólo hay uno, amalgama de muchas formas de pensar, pero unificadas bajo una visión, un liderazgo, un camino… La Revolución.